Juan Gili pasa a formar parte de la “Fundación Desierto de Atacama”, que busca el resguardo y puesta en valor del patrimonio arqueológico en el norte de Chile

Esta vinculación representa una continuación del trabajo de investigación desarrollado por Juan a lo largo del Magíster, específicamente en su etapa de tesis, con fin de implementar un nuevo plan de manejo, más integral, para el sitio arqueológico de “Chug-Chug en la región de Antofagasta. Su participación en la Fundación, que se inició aún antes de que ésta terminara de formarse, se suma a la de otros profesionales (arqueólogos, antropólogos, periodistas) que pretenden abordar el Patrimonio desde una mirada interdisciplinar.

Uno de los principales problemas que preocupa a la Fundación es la degradación de los geoglifos por acción del hombre, en casos como el turismo informal y el uso de las rutas para eventos deportivos (Dakar). Paradójicamente dos actividades que en apariencia parecieran ser positivas, terminan por dañar gravemente uno de los principales patrimonios del norte de Chile. Esto ha dado cuenta de la necesidad de nuevos instrumentos de resguardo, pero también del desconocimiento, por parte de la ciudadanía en general, del valor de este tipo de patrimonio.

El proyecto último que se pretende llevar adelante, y que nace como conclusión al trabajo de tesis elaborado en el marco del Magíster, consiste en diseñar un “Sistema Patrimonial” que reconozca tanto sitios específicos de conservación de geoglifos, como las formas de resguardo para los tramos de la antigua ruta caravanera, Cápac Ñan, desde la cual se avistan. Esto permitiría re-vincular los geoglifos bajo un sistema de “red”, lo que significa la puesta en valor no sólo de los “dibujos” sino también de las rutas prehispánicas incas, que nos hablan de la forma compleja en la que se relacionaban intersocietamente. Junto con ello reflexionar sobre las diferencias culturales, entre el antes y el hoy, en la relación de la sociedad con su territorio y paisaje.

La “Fundación Desierto de Atacama” es una entidad que busca recaudar fondos, principalmente de las diferentes áreas productivas industriales del Norte de Chile, con el fin de invertir en el resguardo y puesta en valor del Patrimonio Arqueológico local, vinculando a las comunidades (Atacameñas Aymaras, y Quechuas) mediante el diseño de un modelo de gestión que les permita administrar, y con ello proteger, parte de su territorio. Este vínculo ya cuenta con una acción concreta por parte de la Fundación que es la construcción de la “primera piedra” del futuro Parque Arqueológico Chug-Chug, en un sitio cercano al Oasis del poblado de Quillagua. Poblado que en los últimos años ha tenido serios problemas de abastecimiento de “agua”, vital para el mantenimiento de su principal fuente de desarrollo económico, la agricultura. Con ello se pretende potenciar a Quillagua como centro de información turística y de educación del patrimonio local, sumando esta iniciativa a otras como la desarrollada por el Museo Arqueológico de la zona.

El lugar de instalación del primer centro de la Fundación es una antigua sede vecinal que fue reacondicionada, con muy pocos recursos, mediante una propuesta de bajo costo. Cuenta con un espacio de aprendizaje, incluye dos vitrinas con textiles y cerámicas encontradas en el sector, más un desarrollo museográfico, en el cual se exponen diversos objetos gráficos y de contenidos desarrollados en la Tesis del Magister.
Este espacio, que se pone a disposición de la comunidad, se comporta también como nueva infraestructura educativa para jóvenes y niños de Quillagua que busquen aprender sobre la importancia del patrimonio arqueológico propio y de las formas de manejo responsable frente al turismo.
Desde comienzos de este año, dos miembros de la comunidad Aymara están cargo de atender este centro, el que sirve además como punto de información para los turistas. Esto representa un primer gran paso para proyectar una futura administración del Parque Arqueológico que se pretende consolidar.

Esta iniciativa de la Fundación forma parte de un plan general que pretende abarcar más lugares. Actualmente se desarrollan otros dos en paralelo, en los pueblos de Quipisca y Huatacondo. Los pasos a seguir involucran la progresiva protección de nuevos sitios arqueológicos con el objetivo de concretar un macro sistema patrimonial, administrado por las comunidades y financiado por los que explotan el territorio.

+ Información de la Tesis

FOLLETOfinal impresion
Folleto: Día del Patrimonio 2014.

2
El Oasis de Quillagua es muy relevante desde tiempos prehispánicos, siendo actualmente una zona de gran importancia arqueológica. Debido a la sequedad del ambiente, este territorio presenta muy bajo grados de erosión, reconociéndose como uno de los paisajes más antiguos del mundo. Es por esto que la gran cantidad material arqueológico que existe en este lugar (contextos funerarios con momias y ofrendas) se preserva casi intacto hasta el día de hoy.
Fotografía: Juan Gili.

3
Diseño de la Imagen Corporativa de la Fundación.
Autores: María Dolores Quiroga y Juan Gili.

4
La propuesta fue desarrollada con materiales de fácil acceso considerando que los recursos eran limitados, los materiales debían ser llevados en una camioneta y todo debía ser construido por la misma gente de la comunidad y la Fundación. La mesa corresponde a la 1123XD del diseñador Enzo Mari en su libro “autoprogetazzonne” (Autoproyectacción). De este libro se retoma la metodología de disponer planos para construir mobiliario con materiales y técnicas simples, orientándolo también a los soportes para gráfica. Estos planos han sido entregados a la comunidad para incluir más elementos, si fuera necesario, en el futuro.
Las sillas son el modelo “JUNJI” utilizadas en liceos y colegios de todo Chile, esta vez electro pintadas y enchapadas de un mismo color.
Fotografías: María Dolores Quiroga y Juan Gili.

A %d blogueros les gusta esto: