Entrevista al Director del Diplomado Paisajes Sociales

Paisajes Sociales: Entrevista a Jorge Morales
Entrevista a Jorge Morales. 2014
Director de la Escuela de Diseño de la UDP
Director del Diplomado Paisajes Sociales
Magíster Territorio y Paisaje. Universidad Diego Portales

El Taller de Paisajes Social desarrolla una metodología conducente a proyectos, sobre la base la base del estudio del paisaje social aplicado a un caso específico, y sobre un marco teórico acotado. Junto a esto se propone desarrollar un lenguaje visual para comunicar problemáticas cuantitativa y cualitativamente complejas.
Entonces, como primer punto, desarrollar una metodología conducente a proyecto sobre la base del estudio social y, segundo, desarrollar un lenguaje visual.

Otro objetivo tiene que ver con el desarrollar una dimensión olvidada del diseño y el urbanismo que es el estudio profundo desde el usuario. Se refiere a, dejar de lado esas declaraciones genéricas del “ser humano”; “del hombre”, como un ente abstracto, y aparece el usuario como un personaje particularizado, es decir: con objetivos específicos, con sueños, con frustraciones y con historia. No es un genérico sino que un grupo social; histórica y socialmente definido. Eso es lo que yo entendería por estudio del usuario, no es un genérico. Mal pensado sería verlo como un “consumidor”, pero el sentido profundo que tiene la palabra usuario es precisamente evitar esa generalización del “ser humano” para hablar de un grupo en concreto.
Un objetivo específico tiene que ver con el estudio profundo desde el usuario.

Un tercer objetivo tiene que ver con cuestionar profundamente el observar, pensar, e interpretar la cultura de sus productos desde el estándar de las tipologías. O desde una visión elitista o de especialistas. Es decir, el especialista se ha equivocado radicalmente en las soluciones de todo nivel, esa es la hipótesis. Y por qué? Porque ve su parcela y no la totalidad. Entonces qué es lo que busca este estudio, que, además de estudiar el usuario como un personaje particularizado, se trabaje interdisciplinariamente, no desde el especialista, ni desde la tipología; no desde “el deber ser”, sino desde “lo que es”.
Entonces lo que nosotros desarrollamos es una visión del paisaje esencialmente involucrada con el ser humano.

El marco teórico propone desarrollar una metodología para estudiar y hacer operativas las teorías sobre el paisaje social de Manuel Delgado. Es decir, Manuel Delgado tiene su metodología, pero desde la antropología, entonces lo que hacemos nosotros es una trasposición de los contenidos de Manuel Delgado al desarrollo de una metodología, ahora nuestra, que estudia y hace operativa las teorías de Manuel. Bajo su concepción de que lo urbano es como aquello que es móvil y poco visible en la ciudad y, en segundo término, profundizando en su noción de comunidad. En esto destacan dos aspectos importantes: uno es la comprensión de lo urbano como aquello que es difícil de mapear, lo que se mueve, lo que cambia, lo móvil. Y por qué se ha hecho eso, dice Manuel, porque siempre ha sido más fácil medir, fotografiar y mapear lo inmóvil; la arquitectura, los edificios. Por eso declara que: lo urbano es lo que sucede en la ciudad una vez que sacas la arquitectura, …si fuera posible. Por lo tanto quedan los actos, pero no es separable, solo es separable como objeto de análisis, porque en la realidad no es separable. Y dentro de esa concepción, de la ciudad como lo móvil, esta la noción de comunidad de Manuel Delgado, que la tomamos nosotros, y es allí que empalmamos esta noción de comunidad con la del estudio profundo desde el usuario. Entonces cuan tú hablas de comunidad es un usuario individualizado, pero no un usuario individual, sino que son grupos.

Por lo tanto, pensando en que los grupos tienen historia, tienen sueños y anhelos; tienen ideología. Aquí entra Paul Ricoeur que define que los usuarios tienen una cierta identidad que es una mezcla entre ideología y utopía. Que es lo que dice Paul Ricoeur, que la identidad es la interacción entre esas dos cosas. Entonces, la identidad es una curiosa mezcla entre lo que creemos que somos y lo que aspiramos ser. Hay un libro de Paul Ricoeur: “Ideología y Utopía”, clave para entender la identidad, porque es una identidad no de cosas y de tangibles, sino que es un concepto, en el mismo sentido que en Manuel Delgado, sobre la ciudad como lo intangible, o lo que cambia.

Bueno Paul Ricoeur dice que la ideología es lo que creemos que somos, como país, como ciudad, como barrio, como grupo dentro del barrio, hasta como familia y como persona individual. Eso es cierto y no. A veces son solo mitos como: que la bandera chilena es la más linda del mundo y que gano un premio en no sé dónde; Que el vino chileno es el mejor del mundo; O que nosotros somos de una tradición democrática tremenda. Si y no. La ideología tiene esa cosa positiva que permite definirse como grupo, dice Paul Ricoeur, pero tiene el aspecto negativo es que tiende a ser conservadora de las identidades. Entonces la utopía entra como un elemento que desordena esta estabilidad de las ideologías. Cuando uno dice: yo creo que somos tal cosa, es una ideología.
Las utopías, no en el sentido de que no tienen lugar, sino que tienen un lugar mental y no un lugar físico. Por ejemplo en Chile, la utopía del momento es la educción laica, gratuita y obligatoria. Hacia allá vamos. Entonces, claro, no es algo que exista ahora, sino que es un sueño un anhelo. Y entre la ideología y la utopía está la tensión. Entonces Paul Ricoeur dice que la identidad es una curiosa mezcla entre lo que creemos que somos, que es pura ideología, y lo que queremos ser, que es la utopía. Entonces los grupos se identifican por lo que son, y por su historia, pero también por lo que quieren ser. Y esa es una visión profunda desde el usuario, para poder entender no sólo como son, sino también para a dónde quieren ir.

Lo anterior genera una metodología en donde uno tiene que hacer entrevistas, encuestas, tiene que conversar muchos con las personas; tiene que contrastar lo que te dicen con lo que uno ve. Entonces, lo que usualmente nosotros hemos hecho, es identificar estas comunidades, según lo que dice Manuel Delgado, como grupos con una ideología común y una utopía común; con una situación espacial y circunstancial común. Identificarlos, mapearlos, ubicarlos en el espacio, saber cuál es el ámbito de influencia, o hasta a dónde llega esa comunidad en el territorio, en el espacio. Y, en función de eso, analizar su problemáticas, y desde esas el devenir de las propuestas.

Este diplomado tiene un cierto compromiso con la exploración de herramientas de representación. Porque la pregunta es cómo muestras de manera fija algo que se mueve. Entonces los mapping territoriales que se hacen, por ejemplo, de otros elementos para nosotros son fundamentales. A veces se hacen cortes cada hora; fin de semana versus en la semana. Representaciones tridimensionales de eso, maquetas, por ejemplo, de cómo el comercio ha desplazado a la residencia. De manera de establecer visualmente densidades, niveles de permeabilidad, relaciones de cantidad.

Hay un arquitecto colombiano que ha trabajado que ha desarrollado un sistema de mapeo, en función de ideologías y utopías de la gente. Entonces no le pregunta cuántos metros cuadrados tiene su sitio, sino que Ud. Que quiera que sean sus hijos. A parte de los datos duros específicos de dónde estudió, dónde trabaja, de dónde a dónde se mueve. Y realizó una especie de cartografía donde tú pinchas el sitio de la entrevista y aparece una infografía donde es posible leer los datos cuantitativos de base junto con sus sueños y aspiraciones. Así tú vas viendo cuáles son los deseos de esa comunidad completa.

La importancia de este diplomado está en poder entender el paisaje desde una dimensión intangible y desde la dimensión más compleja de todas, que es el usuario. Creo que este programa aporta al estudiante una especie de baño de realidad, porque se debe aprender a tener mucha flexibilidad para no dejarse guiar por modelos teóricos y tratar de entender la realidad, no desde el modelo teórico, sino que exactamente al revés. Este “baño de realidad” es en el fondo para poder cuestionarse profundamente las teorías, las herramientas de representación y todo lo que convencionalmente ha sido el estudio del “ser humano”. Cuando uno empieza a hablar que el usuario es un tipo contradictorio, azaroso, influenciable; es una persona con temores y con certezas a la vez, se complejiza mucho más este estudio de los urbano como lo no arquitectónico, porque esa perfecta coherencias que uno supone del estudio de campo, nunca es tal. Entonces, el clásico movimiento de una tesis de investigación donde uno desarrolla un modelo teórico y después espera estudiar la realidad para ver cómo se comporta en función del modelo teórico es lo que nosotros cuestionamos. La hipótesis nuestra es que es la realidad el punto de partida para toda teorización.

El que esté diplomado esté antes de la tesis tiene como sentido el que los alumnos tengan herramientas para tener más libertad en el desarrollo de marcos teóricos; para tener más aperturas con respecto a observar cuál es la realidad. En ese sentido puede ser considerado el diplomado menos estructurado de todos, porque no se cuenta con una estructura previa, sino que esta nace después del contacto con la realidad. Y no de una realidad encajada en una estructura predeterminada aunque se de quien sea.

Cuestionamos la visión del especialista, es decir, el tipo que sabe una teoría y tiene un Know-how y después va a aplicar ese Know-how en la ciudad. Y en función de eso se levantan las carreteras, las líneas de metro, el transantiago, los edificios, el desarrollo inmobiliario, el manejo ecológico, porque alguien sabe una teoría que la aplica en la ciudad.
Qué ha pasado con esto? Que la ciencia corres más rápido que las disciplinas humanas entonces las autopistas solucionan un problema vial pero generan 5 o 6 problemas no viales sino que sociales. Entonces resulta que estamos construyendo un paisaje basado en la ciencia y estamos destruyendo el paisaje social. Y el paisaje social, al ser algo móvil, termina adaptándose, porque la gente se cambia de lugar, no así una autopista, o se friega. Por lo tanto la mirada está vuelta a lo esencial en la ciudad, la mirada sobre el paisaje social. Todos los sistemas debieran ser hechos en función de los diferentes paisajes sociales. Y al revés que los sistemas condicionan, producen y desarrollan paisajes sociales diversos y en constante crisis. Así la mayor capacidad a la que nosotros aspiramos con nuestros estudiantes es que tengan una mirada fenomenológica diferente para poder entender que los sistemas tienen que estar al servicio del usuario. Esto es poner el énfasis en la participación ciudadana. Donde falta una cultura, para aprender a facilitar la participación ciudadana en la etapa de fundamentación de los proyectos y de estudio, y no solamente en la etapa de testeo o en la etapa post-producción. Entonces nosotros nos enmarcamos dentro de esta tendencia que hay ahora de cambiar el centro de gravedad de los sistemas tecnológicos de la ciudad al sistema social. Como el más elaborado, precisamente porque es complejo y contradictorio y nos hemos negado a verlo. Porque el pensamiento moderno pulverizó todo esto, y la ciudad era una máquina, y no había cabida para las ciencias humanas en la ciudad. Y gran parte de los tropiezos que continuamos teniendo en las ciudades actuales es porque continuamos pensando desde esa concepción.

+ Información Línea Paisajes Sociales

A %d blogueros les gusta esto: