Juan Gili (Exalumno) recibe Premio de Conservación de Monumentos Nacionales 2017

Juan Gili integra equipo de la Fundación Desierto de Atacama.

Ubicados a 35 km de la ciudad de Calama, los Geoglifos de Chug-Chug son un conjunto de 570 figuras -una de las mayores concentraciones en el mundo- confeccionadas en directa relación con un camino caravanero prehispánico que atraviesa el área, y que por más de tres mil años fue la principal vía de comunicación entre los oasis de Quillagua y esa ciudad. Son representativos de una tradición histórica y cultural milenaria (ca. 1000 AC-1550 DC), pero hoy se encuentran seriamente amenazados debido principalmente al turismo informal, la instalación de torres eléctricas para la minería y los rally y actividades motorizadas off road, lo que ha sido constatado por distintos estudios arqueológicos desarrollados por la Fundación Desierto de Atacama, integrada, entre otros expertos, por el diseñador y Magíster en Territorio y Paisaje de la UDP Juan Gili. Son ellos los que, en el año 2014, instalaron un campamento de monitoreo con el propósito de mantener actividades de investigación y conservación patrimonial. Además se habilitó un mirador diseñado por Gili y Lucas Schmidt –también ex alumno de la UDP-, que permite a los especialistas de la Fundación informar a la comunidad local y turistas sobre la importancia de los Geoglifos de Chug-Chug y su alarmante estado actual de deterioro, a la vez que proyectar un posible futuro Parque Arqueológico con infraestructura permanente. La intervención de carácter temporal se hizo acreedora del Premio de Conservación de Monumentos Nacionales 2017 al trabajo que el equipo multidisciplinario de la Fundación Desierto de Atacama -integrada por arqueólogos, antropólogos, conservadores y diseñadores- ha desarrollado desde 2014 junto a distintas comunidades indígenas en torno a la protección y difusión de los Geoglifos de Chug-Chug.

Ubicados a 35 km de la ciudad de Calama, los Geoglifos de Chug-Chug son un conjunto de 570 figuras -una de las mayores concentraciones en el mundo- confeccionadas en directa relación con un camino caravanero prehispánico que atraviesa el área, y que por más de tres mil años fue la principal vía de comunicación entre los oasis de Quillagua y esa ciudad. Son representativos de una tradición histórica y cultural milenaria (ca. 1000 AC-1550 DC), pero hoy se encuentran seriamente amenazados debido principalmente al turismo informal, la instalación de torres eléctricas para la minería y los rally y actividades motorizadas off road, lo que ha sido constatado por distintos estudios arqueológicos desarrollados por la Fundación Desierto de Atacama, integrada, entre otros expertos, por el diseñador UDP Juan Gili.

Son ellos los que, en el año 2014, instalaron un campamento de monitoreo con el propósito de mantener actividades de investigación y conservación patrimonial. Además se habilitó un mirador diseñado por Gili y Lucas Schmidt –también ex alumno de la UDP-, que permite a los especialistas de la Fundación informar a la comunidad local y turistas sobre la importancia de los Geoglifos de Chug-Chug y su alarmante estado actual de deterioro, a la vez que proyectar un posible futuro Parque Arqueológico con infraestructura permanente.

La intervención de carácter temporal se hizo acreedora del Premio de Conservación de Monumentos Nacionales 2017 al trabajo que el equipo multidisciplinario de la Fundación Desierto de Atacama -integrada por arqueólogos, antropólogos, conservadores y diseñadores- ha desarrollado desde 2014 junto a distintas comunidades indígenas en torno a la protección y difusión de los Geoglifos de Chug-Chug.

Texto www.udp.cl

Más Información:
Parque arqueológico “Chug Chug”

“Fundación Desierto de Atacama”

Rescate Geoglifos de Chug-Chug

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